¡ HOSTIA PUTA !

¡HOSTIA PUTA!
Cáceres día horroroso de calor, de un último de mes de julio cualquiera.
Quizás es por eso.
Crónica desde la calle Cuba de mi Llopis Ivorra.
Estamos en una época en que no eres nadie si quieres abrir un garito y no acuden los politiquillos locales a comer y beber de gratis y alabar la cocina del establecimiento en cuestión, imagino que de las cervezas no dirán nada, que creo son iguales en todos sitios, ya sea el local de gente de linaje gordo, o del pueblo llano de alpargatas y palillo en boca.
Esto viene a cuento a que decimos que si tal, que si cual, que porque será, que si mal carácter del dueño, que si anda los camareros, que si tal y que si cual. Y hoy para aclarar las cosas entre la clientela fija de ociosos, en la Taberna de la Colora, se ha hablado del bares y cafeterías.
Había o hay, en mi barrio un bar, o no ser como llamarlo, no entiendo de garitos, solo de tabernas, que parece que ésta maldecido por algún sortilegio, embrujo, o mal de ojos, y es que resulta que cada poco aparece un nuevo propietario y sin dejar que lo conozcamos desaparece y verdes las han segado, hasta que al poco aparece uno nuevo, que al poco se le da por desaparecico. Antes de nada, tengo que decir que yo no lo frecuento, no sé si me dejarían entrar, loco estarían en admitir a un tipo como yo.
Pero como decía había o hay un bar en mi barrio, que hace dos veranos un nuevo propietario abrió sus puertas, y allí en la terraza del esplendido jardín de la barriada de las 232 viviendas, empezaron a correr fotos de políticos locales de derechas, que si esto, que si las mejores hamburguesas de Cáceres, que si el servicio exquisito, que si el sitio tal y cual, exhortando a todo el público cacerense a que acudiera al mencionado local.
A los dos días, más de lo mismo, pero en este caso la gente que se dicen de izquierdas, rematando con los mismos epítetos que los primeros en redes sociales, y creo que hasta la hoja parroquial de Cáceres se hizo eco. Ni que decir tiene que en las fotos aparecieron abrazados cantando el Asturias patria querida, que con el redoble no se atreven, por ser letra de más tronío, y que, pese a que estos lo pusieron como himno de Cáceres, todavía andan averiguando quien se lava con aguardiente si las del Camino Llano o las de la Calle Caleros.
Hostia Puta.
En la taberna de la colora, debatimos que si iba gente de derecha, la mitad de los parroquianos no iban, pero la otra mitad decía que si iban los izquierdas ellos tampoco iban, ambos grupos consensuaba que no había por que entrar en la guarida del dragón, aunque el dragón hacia cuanto ha, que lo había matado el santo Jorge, ni que decir tiene que aquellos que parecían el primer día como anuncio del garito y tal, jamás se les volvió a ver, imagino que encima no pagaron la cuenta, iban de gañote total, hostia puta, que para eso prestaban sus jetas y sus poltronas munícipes y hasta autonómicas, así que y por estas cosas entre lumbreras de taberna, ni acudían los unos y los otros menos, resultado que las mejores hamburguesas de la villa cacerense sirvieron para cebar al guarro para la matanza, Y propietario más camareros se les vio en las colas del paro, diciendo Hostia Puta.
Esto viene a cuento a que cuando me dedicaba a la farándula, el destino me hizo parar en un pueblo, de cuyo nombre si me acuerdo, pero no hace falta mencionarlo, no vaya a ser que me apedreen por las calles, si la fortuna me lleva otra vez por aquellos lugares, y ocurrió que en una casa de comidas recién abierta …
El primer día, nos tenía reservada una mesa junto a la chimenea, que al poco adoptamos para el tiempo que allí estuvimos como propia, empezamos la comanda y nos sirvieron unos platillos, así como de aperitivos, atún con tomate, tosta de anchoas, mejillones en vinagre, calamares fritos, atún en tomate y cosas así muy ricas, pero en platillos muy pequeños para tres muertos de hambre, yo les dije a los compañeros, espabilad que hoy vamos a andar suaves con la comida, al poco apareció una tortilla de patatas de esas gordas y bien apañadas de patatas cebolla y huevos muchos huevos, vamos mejorando dije para mí, después de los platillos y de la tortilla y de dos hogazas de pan de esas de pueblo cocidas con leña y unos tientos al tinto, ninguno nos esperamos el remate, una olla entera para los tres de judías con perdiz de campo, exquisitas y en su punto de cocción, para rematar con un chuletón por cabeza de al menos medio kilo, ni que decir tiene que no había quien pudiera con aquello, y encima se presentó Txomin (Domingo) en la mesa diciendo que si no nos gustaba la comida, que les parecía que habíamos comido poco, todo estaba riquísimo y de comer algo se, y después de pasar tiempo comiendo allí en su honor tengo que decir que todo seguía estando espectacular solo que en demasiada cantidad, al comentárselo me dijo que de su casa podrían decir muchas cosas pero que jamás nadie había salido con hambre, un ejemplo tenía una máquina de asar pollos y una vez a la semana, todos los días cambiaba el menú, nos ponía pollo asado pero después de los platillos de exquisiteces de rigor y algún arroz con verduras, nos ponía un pollo por cabeza, pan y vino todo por 8 euros por cabeza.
Pasado el tiempo mis obligaciones me llevaron por otra parte de la geografía extremeña, hasta que cierto día y en Cáceres me encontré al Txomin (Domingo) hostelero propietario, entablamos conversación en torno a un vino, al preguntarle por la familia vi en su contestación que algo no iba como debía, y es que venía de hablar con el director de una caja de ahorros, por un asuntillo del restaurante, había tenido que cerrar y los intereses de un préstamo que le concedieron cuando abrió le estaban comiendo por los pies, me dijo que lo había tenido que cerrar por la política, casi se le caían las lágrimas, viendo mi incredulidad me dijo de nuevo por la política si, - pero si tú mismo me dijiste que de política no querías saber nada, que con lo de las huelgas en Baracaldo ya habías superado el cupo – y así es, ni hablaba de ella solo iba a votar cuando tocaba ni más ni menos, hasta el día aquel que vinieron a pedirme permiso para hacer una reunión en mi local y al poco y en puertas de elecciones otra vez para que les dejara dar un mitin, la gente del PP, yo los deje porque era hora de poco trabajo y alguna copa que otra caería, pero ni eso, ni para pagar la luz, me dijo que la política ya le había jodido la vida dos veces, al mirarle sin entender me lo explico.
Con apenas catorce años tuvo que salir a escape huyendo del hambre, las pocas fanegas de labranza del padre no daba para la familia paterna y dos hijos, así que el decidió irse con un hermano de la madre a quitarse el pelo de la dehesa en Baracaldo, entro de aprendiz en los altos hornos de Vizcaya y con el tiempo se ganaba la vida más que bien y formo un hogar junto a Olaila (Eulalia), paisana pero que la conoció en tierra extraña, ella trabaja en la cocina de un restaurante cercano donde él iba de vez en cuando a engullir alimento, así me lo explicaba el, por el poco tiempo que les daban para comer y lo mucho que había de comida, más adelante y en el baile de la casa de Extremadura fue donde se pusieron hablar y hablaron tanto que se convirtió en noviazgo y poco después en boda, él vivía allí solo en un piso arrendado con dos compañeros también emigrantes, ella con su madre y una hermana mayor, así que los tramites del noviazgo los acortaron tanto como mandaba la decencia y se casaron, se compraron un pisito cerca de la madre de ella, hasta que llego Felipe González, y aquella reconversión industrial lo quedo en la calle, ella Olaila al llegar la primera hija dejó la cocina ajena, el con un par de horas extras arreglaba lo que ella cobraba en el día en la cocina, y vivían de maravilla, pero e pronto llegó Felipe González jodió la diversión, después de algún tiempo en paro y viendo que los ahorros bajaban, Txomin (Domingo) le dijo a Olaila (Eulalia), - porque no cogemos los trastos y taca, nos plantamos en el pueblo- al pueblo dijo Olaila, ¿ y que vamos a hacer en el pueblo? Que que, vamos a hacer en el pueblo pues, proponerle a mis primo y hermano que nos vendan la parte de la casa de la abuela Genera – y para que queremos la casa de la abuela Genara, que esta para tirarla toda – pues eso mujer, ahí va la hostia, tiramos lo que este mal conservamos lo que esté bien y la arreglamos – pero para que queremos arreglarlas Txomin – a veces pareces tarda pues, la arreglamos y montamos una sidrería ahí va la hostia,- con los ahorrillos y un préstamo de la caja de ahorros lo hicieron y le iba de maravilla hasta aquella aciaga tarde que dijo sí.
Y es que es este pueblo, la mitad es de un partido de derechas y justa la otra mitad del PSOE, y cuando llegan las elecciones sean cuales sean, el resultado es siempre el mismo la mitad de votos para unos y la mitad de votos para otros, quitando los votos justo para un concejal independiente que es el que reparte la alcaldía a Tirios o Troyanos, según venga el año o se empeña en gobernar el con apoyos puntuales, así sucedió que los que le pidieron les dejara el local eran habituales de otro local más pequeño y menos aparente situado en la plaza del pueblo, y una vez efectuado la reunión y el mitin jamás se les volvió a ver a ninguno cruzar el escalón del zaguán, los otros que eran más habituales dejaron de ir por haberles prestado el local a los unos y los independientes no iban porque nunca fueron, resultado que un local que tenía que engrandecer por su cocina al pueblo entero tuvo que echar la llave y decir hasta nunca, un hombre trabajador y encima acuciado por las deudas y por la ingratitud de la vida y la política, cuando nos despedimos , quizás para no volver a vernos jamás , me dijo:
¡Hostia Puta!

Agustín Díaz Fernandez





Comentarios